El lenguaje del cuerpo

Carlos Bellas, en su entrevista recomendó el libro El lenguaje del cuerpo. Aunque me sorprendió que Carlos, una persona a la que admiro por su inteligencia, lo incluyese en la lista, en un primer momento sinceramente no le di mucha importancia, me parecía un tema secundario. ¿Cómo iba a leer de algo tan banal y mundano como el lenguaje del cuerpo pudiendo leer psicología, Historia, inversión o economía?

Pero al final las cosas caen por su propio peso, solo hay que estar abierto y seguir ampliando los modelos mentales, seguir leyendo, pensando y analizando.

Poco a poco me fui preguntando por que algunas personas miraban más a los ojos, otros se rascaban la nariz continuamente, me fijé en que tenía compañeros que siempre movían las piernas cuando estaban sentados o algunos otros que parecían robots andando, totalmente erguidos. No podían ser sólo comportamientos sin importancia, tenía que haber algo más.

Cada uno de estas observaciones fue una llamada y un recuerdo de la recomendación de Carlos, hasta que finalmente compré en Amazon.

La lista de definiciones de “comunicación” es muy larga, prácticamente cada autor propone la suya. Podemos denominar comunicación al proceso por el cual, unos seres, unas personas asignan significados a unos hechos producidos y, entre ellos muy especialmente al comportamiento de los otros seres o personas.

La primera condición para que haya comunicación es la presencia de un emisor y un receptor.

El estudio de los signos siempre ha estado relacionado con el concepto de comunicación. Como es natural, la expresión corporal que abarca los movimientos del cuerpo y la postura, está relacionada con las características físicas de la persona.

Hay tres clases de movimientos observables: los faciales, los gesticulares y los de postura. Aunque podamos categorizar estos tipos de movimientos, la verdad es que están fuertemente entrelazados, y muy frecuentemente se hace difícil dar un significado a uno, prescindiendo de los otros.

En la comunicación verbal, siendo el lenguaje el factor más importante, reconocemos que producimos y recibimos una cantidad muy grande de mensajes que no vienen expresados en palabras. Estos mensajes son los que denominamos no verbales, y van desde el color de los ojos, largo del cabello, movimientos del cuerpo, postura, y hasta el tono de la voz, pasando por objetos, vestidos, distribución del espacio y el tiempo.

El estudio de estos sistemas de comunicación no empieza de manera rigurosa hasta bastante después de la Segunda Guerra Mundial. Esto no quiere decir que alguna referencia no la encontremos ya en los antiguos mundos Griego y Chino, o en trabajos sobre danza, teatro o liturgia.

Características generales de la comunicación no verbal:

  • La comunicación no verbal, generalmente, mantiene una relación de interdependencia con la interacción verbal.
  • Con frecuencia los mensajes no verbales tienen más significación que los mensajes verbales.
  • En cualquier situación comunicativa, la comunicación no verbal es inevitable.
  • En los mensajes no verbales, predomina la función expresiva o emotiva sobre la referencial.
  • En culturas diferentes, hay sistemas no verbales diferentes.
  • Existe una especialización de ciertos comportamientos para la comunicación.
  • El estudio en que se encuentra este tipo de búsqueda es el descriptivo.

El conocimiento de las formas no verbales de comunicación sirve para convertir el encuentro con otra persona en una experiencia interesante.

Cuando empezó a estudiarse la comunicación no verbal, ésta iba dirigida a gente de ventas, gerentes y ejecutivos, pero más tarde se fue ampliando de tal manera que toda persona, cualquiera que sea su vocación y su posición social, puede usarlo para comprender mejor el acontecimiento más complejo que se presenta en la vida: el encuentro cara a cara con otra persona.

El libro es eminentemente práctico, con ilustraciones que nos ayudan a comprender perfectamente el lenguaje de los gestos, originados con la biología, como casi siempre. Este lenguaje es normalmente inconsciente con lo que nos estará diciendo la verdad de quien habla, siendo mucho más importante que las palabras.

Las aplicaciones son múltiples, trabajo, amigos, familia, pareja,… e incluso, como no, en la inversión, cuando veamos a un directivo de una empresa hablar, quitemos el volumen del video y veamos sus gestos, eso nos dirá lo que está pensando.

Leyendo este libro en el metro me sentía como Mel Gibson en la película En que piensan las mujeres, donde puede escuchar los pensamientos, pero lo mejor de este libro es que no sólo es con las mujeres, es con todas las personas.

Que un libro que te enseña a descifrar lo que las personas piensan cueste 6,64€ es poco menos que ridículo y otra muestra más de que el mundo real tiene unas incoherencias entre valor y precio similares a las del mercado de valores.