Invierte en ti

Hace unas semanas escribí una entrada desarrollando la frase de S. Jobs

No puedes conectar los puntos hacia adelante, sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Steve Jobs.

Esta entrada está relacionada con esta frase.

Estos son los puntos:

1. Vocación:

Creo que desde que tengo uso de razón he buscado junto a mis amigos algo que se pareciese a una vocación. Siempre me causó admiración las personas que tienen una clara vocación, pensando que estaban tocados por una varita mágica. Médicos, deportistas profesionales, escritores y casi cualquier profesión liberal.

La verdad es que estaba engañado. Una vocación no es algo que te da la naturaleza, no es algo que digas todas las mañanas de tu vida que bien, tengo vocación de médico, voy a estudiar 14 horas,… No, una vocación es algo que te interesa, pero como todo, te gustará más unas veces que otras y en ciertas circunstancias. Por ejemplo un periodista por mucho que le guste escribir, que tenga que entregar cada noche un artículo puede llegar a cansarle.

Es decir, todo en la vida requiere sacrificio.

Que la inspiración te pille trabajando. Pablo Picasso.

2. Autoconocimiento:

Por otro lado, estos últimos años me he dado cuenta que para conocernos y saber lo que nos gusta no hay tanto que imaginar, como mirar lo que nos hace feliz en nuestro día a día.

Puedo autoconvencerme de que la comida que más me gusta es el sushi, pero si en el último año he comido bastantes veces más en mexicanos que en japoneses, seguramente me guste más la comida mexicana.

3. Estudios:

Estudié Administración de Empresas lamentando no tener una vocación clara. Pero años después me fui dando cuenta que realmente me interesaba la economía y las empresas.

Me veía leyendo The Economist o los escritos de la Escuela Austriaca y no podía negar que mi carrera me ayudaba a entender todo aquello.

De hecho hubo un tiempo en los que tuve mi propia empresa. Aunque fue un corto tiempo fue intenso y didáctico.

4. Libros:

Creo que la mayoría de la gente empieza leyendo novelas. Yo no fui una excepción, de hecho sigo leyendo algunas, pero después de leerme Los Detectives Salvajes, según la crítica una de las mejores novelas de las últimas décadas, que a mi me pareció un ejercicio de ego sin igual, decidí interesarme por obras de no ficción.

Creo que fue en este momento cuando llegué a la lista de los libros recomendados por Charlie Munger de mi compañero LancasterGate de Invertirbolsaydinero.

A partir de ahí la explosión de conocimiento, interconexiones, intereses aceleró todo el proceso de aprendizaje. Había descubierto la isla del tesoro, me sentía como un niño en una tienda de golosinas. Libros que llevan a otros libros, recomendaciones que te llevan a autores antes desconocidos, referencias que te descubren otros clásicos de cualquier materia literaria.

5. Admiración:

La mayoría de las personas admiran a deportistas o actores.

Yo estoy bastante alejado de esto, las personas que más valoro son las que mayor conocimiento tienen en varias materias. Robert Cialdini, Nassim Taleb o el omnipresente Charlie Munger entre muchos otros, me causan un respeto y admiración sin parangón. Personas que han dedicado gran tiempo y esfuerzo en estudiar las ideas de miles de especialistas me parece sencillamente abrumador y ejemplar.

6. Contrarian:

Los outsiders siempre nos llamaron la atención. Michael Burry forrándose en pantalón corto y escuchando a Metallica. Amancio Ortega creando un imperio de la nada. Nikola Tesla desafiando una industria que 100 años después será suya… salirse de las normas, ser un poco punk y rebelde siempre nos gustó.

7. Liberalismo:

Desde hace unos años me considero económica y políticamente liberal. Y estos años que nos ha tocado vivir con las nefastas políticas socialistas de los embaucadores que lideran los bancos centrales me hacen estar todavía más convencido de mi posición.

8. Retar la inteligencia, invertir en ti:

Cada vez hay más estudios que indican que mantener una actividad elevada en el cerebro retrasa enfermedades y te mantiene más jóven. Ni Munger ni Buffett ni Paramés aparentan su edad.

Pues, al final, los puntos acaban conectándose. Si en lugar de buscar una vocación (1) busco un interés al que dedique varias horas a la semana (2), donde mis estudios (3) son una gran base apoyada por todos los libros que descubro (4) por el camino que grandes personas que admiro han andado antes y más lejos que yo (5) siempre siendo unos contrarian (6) liberales (7) y manteniéndose jóvenes pese a tener unos cuantos veranos (8), acabo llegando a la convicción de que la inversión en valor es uno de los ámbitos que más me llaman la atención por atesorar todos estos puntos.

No penséis que os he soltado todo este rollo para deciros que me gusta la inversión, eso es evidente desde que tengo un blog de inversión. Me refiero a que realmente me interesa a un mayor nivel del que era consciente.

Estas últimas entradas hablan por si mismas, azValor, Charlie Munger, Álvaro Guzmán, de conocer completamente la empresa donde inviertes, de olvidar el ruido de mercado, de comprar BMW o IBM… en definitiva, hablan de Value Investing.

Releyendo estas entradas me doy cuenta que este tipo de inversión aglutina todos los puntos, y en gran medida es debido a que es una inversión expansiva, es decir, además de conocimientos matemáticos, de contabilidad y empresariales, también demanda saber de psicología, filosofía, y hasta biología como siempre comenta C. Munger. Como hemos comentado muchas veces por aquí, no es casualidad que los mejores inversores de la historia fuesen personas con un conocimiento enciclopédico (de Paramés y Munger se dice que leen 100 libros al año).

Pero ser un gran inversor no sólo depende de los conocimientos, si no que tiene algo de arte. Y ese arte es el que atrae. Ver cómo Anglo American, una empresa del fondo de azValor ha más que duplicado su valor en un mes no puede dejar de fascinarme.

Por todo ello estas últimas semanas estoy valorando apuntarme a la próxima edición del Master en Value Investing y Teoría del Ciclo del instituto OMMA.

Al final todo encaja.

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