Kiva: préstamos que cambian vidas

Esta es la entrada más importante de este blog.

Hace unos años a través de La Bolsa y Economía, quizá el blog que más he admirado, conocí Kiva.

Kiva es una organización que permite prestar dinero a pequeñas empresas o emprendedores de países en vías de desarrollo a través de Internet. Es una organización sin ánimo de lucro, establecida en San Francisco y basada en los préstamos que realizan sus usuarios y en acuerdos con empresas e instituciones.

A través de Kiva, cualquier persona puede prestar dinero (a partir de 25 dólares) de manera segura a personas que han presentado un plan de negocios aprobado por dicha organización. El prestamista elige a un solicitante en la página Internet de Kiva y luego procede a depositar el dinero mediante paypal (también a través de Internet). Aproximadamente en 10 minutos, es posible realizar un préstamo. Cuando el solicitante reembolsa el crédito, éste puede ser recuperado por el prestamista o puesto nuevamente en circulación mediante un nuevo crédito.

Este sistema es una alternativa al sistema financiero (bancario y accionario) tradicional, al que difícilmente pueden acceder los empresarios del tercer mundo. Otra de las aportaciones de Kiva ha sido transparentar la ayuda al continente africano, a Asia y América Latina, pues contra las intermediaciones corruptas e ineficientes, Kiva ofrece una información permanente acerca del destino del dinero (cada prestamista cuenta con una página Internet donde puede consultar el estado de sus créditos).

El 18 de agosto de 2015, Kiva presentaba las siguientes cifras:

  • Cantidad total de dinero prestado: $ 743 millones de dólares estadounidenses ($743.646.475).
  • Número de prestamistas voluntarios: 1.334.564.
  • Número de emprendedores fondeados: 1.717.778.
  • Número de colaboradores locales (instituciones de microfinanzas asociadas): 301
  • Número de países en los cuales hay colaboradores locales de Kiva: 83
  • Tasa actual de cumplimiento por parte de los acreditados (current repayment rate): 98.66%
  • Promedio de cantidad prestada por emprendedor individual: $416,14
  • Promedio de créditos otorgados por cada prestamista voluntario: 9,90

Dejo el texto que Enrique incluyó en su blog, con el que estoy totalmente de acuerdo:

Ayuda a la pobreza y la riqueza

La ayuda a la pobreza genera pobreza y la distribución de la renta también.

El problema es que todos los socialistas parten de la idea de que la riqueza es como un estanque, con una cantidad dada. Si uno tiene más, es porque ha sacado más agua de ese estanque, y por tanto “se lo ha quitado” al resto. Así que está justificado robar al que más tiene, porque en el fondo “quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón”.

Lo que sucede es que la riqueza no funciona como un estanque, sino como un manantial. Quien tiene más riqueza es el que consigue encontrar una nueva fuente de agua, no quien se apropia de la que ya hay. Para comprobarlo, no hay más que ver, por ejemplo, la riqueza que había en España hace 100 años y la que hay ahora. Por muy mal que estemos ahora, yo no volvería a la España en la que nacieron mis abuelos ni loco. Estamos hablando de hambre, de analfabetismo brutal, de una inmensa mayoría de vidas sin más horizonte que trabajar de sol a sol 365 días al año. De gente que no podía viajar más allá de los límites de su provincia, que no tenía agua caliente en su casa, que moría o quedaba tullida de por vida por una enfermedad común o una mala caída.

Los pobres que hay en España hoy no pueden ni imaginarse lo que era ser pobre hace cien años. Somos una sociedad mucho más rica. ¿Y de dónde ha salido esta riqueza? Fundamentalmente, de gente que desde los años 60 empezó a crear empresas, a emigrar a las ciudades buscando mejorar su situación. La riqueza que disfrutamos hoy es la creación de una generación que nació en una guerra civil, que sufrió una dictadura, a la que nadie regaló nada y que lo que hizo fue trabajar y trabajar para que sus hijos tuvieran más posibilidades que ellos.

Ortega es un hombre que empezó como dependiente en una tienda. Y podía haberse conformado con ello, pero decidió ser una de esas personas que en lugar de coger su parte del estanque buscó un nuevo manantial. Uno de esos emprendedores que en los años 60 empezaron a transformar un país pobre y analfabeto en la sociedad europea en la que vivimos ahora. Y lo ha hecho sin depender del favor del Estado, ni de la fortuna de su padre. Trabajando duro, y aportando valor a millones de personas que han ahorrado miles de millones de euros en ropa. Gracias a Zara, quien antes gastaba 10 en ropa de diseño atractivo y calidad decente puede gastar ahora 5. Y beneficiando a todos sus clientes (y solo a los que deciden voluntariamente ser sus clientes) ha recibido como recompensa su dinero. Y ha aportado tanto valor que ha hecho una fortuna.

Y este mismo mecanismo para convertir un país pobre en uno rico es lo que hace falta en el tercer mundo, no más ayudas que después de 40 años solo han servido para enriquecer a unos gobernantes injustos y crear un negocio para que unos cuantos “solidarios” occidentales vivan a costa de estas ayudas. Lo que necesita el tercer mundo es más Amancios Ortegas, más descubridores de manantiales, más creadores de riqueza.

Y ahora puedes hacer algo concreto para ayudarles. Kiva es una organización que te ayuda a prestar dinero a emprendedores del tercer mundo, a los que con solo 25$ puedes ayudarles a dar un buen empujón a su negocio. Y lo mejor es que no les donas dinero, sino que se lo prestas. La donación degrada a quien la recibe porque desnivela la relación. El préstamo es entre iguales, un trato digno entre dos personas. Por supuesto, una vez que recuperas tu dinero puedes retirarlo, o puedes hacer como yo (y muchos otros) y volver a prestarlo una y otra vez, ayudando a otros emprendedores a hacer su sociedad un poquito mejor y más rica. Si tienes curiosidad, aquí puedes ver los emprendedores a los que yo he prestado 25$. Te puedes quejar de lo mal que está el mundo y lo mal que funciona todo, o puedes hacer algo concreto por un emprendedor concreto, ayudarle a crear riqueza para él y para su entorno. Simplemente date de alta y consigue esos 25$ para hacer tu primer préstamo: http://www.kiva.org/invitedby/josenrique1529/for/467431 

Porque los emprendedores de Kiva mejoran su entorno con nuestra ayuda, y porque la donación a Kiva es perfectamente voluntaria. Yo puedo animaros a donar, pero no puedo sacaros la cartera y obligaros a pagar algo que yo creo que es bueno. Y está bien que sea así, lo que es perverso es obligar a otros a pagar por tus convicciones morales.
 
Dale un pez a un hombre y comerá un día, enséñale a pescar y comerá toda su vida.
Proverbio Chino
 

Conclusión:

No tengo palabras para expresar lo que para mi significa Kiva.

He trabajado en ONGs que realizaban donaciones y aunque es evidente que hacen una gran labor, en multitud de ocasiones el dinero no llega a quien más lo necesita debido a que los caciques de turno se quedan el donativo. Kiva barre de un plumazo este problema, al ser préstamos que hay que devolver en lugar de donativos, la corrupción política desaparece.

Después de llegar hasta aquí puedes:

  • No hacer nada y esperar que el mundo sea un lugar mejor y más próspero.
  • Aplazarlo y engañarte pensando que ya lo harás otro día.
  • Clicar en Kiva, hacer un préstamo en 10 minutos y estar seguro que has hecho algo por el progreso de tu planeta.

Si este blog sirve para que una persona haga un préstamo en esta página, la aventura de Contrarian habrá merecido la pena.

Puedes acceder a Kiva a través de este enlace.

Gracias.

6 comentarios
    • Víctor Morales Dice:

      Hola Paraíso Terrenal.

      Aquí tienes la respuesta de Kiva, que lo explican mejor que yo podría http://nextbillion.net/kiva-responds/

      Cuando algo funciona se suele criticar, especialmente cuando afecta a entramados gubernamentales que viven de las donaciones.

      Un saludo y gracias por incluir otro punto de vista.

      • Paraíso Terrenal Dice:

        Hola Victor,

        A mi lo que diga Kiva, no me dice nada, bueno si, para comparar con la opinión de la gente. Es como alguien que vende coches, y habla de lo bueno que son sus coches.
        Cuando leí tú artículo me gusto, de hecho estuve a punto de abrirme una cuenta en Kiva, pero después de leer el artículo que puse el enlace, me hizo recapacitar. Y algo que leí, no me gusto, y es que Kiva aplica intereses abusivos a sus prestatarios ¡Así es imposible salir de la pobreza!
        De momento, voy a informarme mejor y leer más opiniones, tanto positivas como negativas. En un futuro decidiré.
        Un saludo.

        • Víctor Morales Dice:

          Hola Pararíso Terrenal.

          Kiva no cobra intereses.

          El cálculo que comentan en el link que incluyes se basa en los costes de Kiva que están cubiertos por donaciones.

          Si tu das 25$, llegan 25$. El coste operativo de Kiva está cubierto por donaciones, que también se pueden hacer, aparte de préstamos.

          Ya sólo este hecho de llamar a esto “intereses” me hace pensar que el blogger que escribe el artículo busca notoriedad, sin ningún tipo de seriedad.

          Dicho esto, me parece perfecto que te informes.

          Un saludo y gracias.

  1. Paco Lodeiro Dice:

    Hola Víctor.

    Muy interesante. A mí también me gusta donar una parte de lo que gano a organizaciones de este tipo. Casualmente, estaba buscando alguna con la que diversificar también mis donaciones. Creo que esto puede ser lo que andaba buscando. 😉

    Un abrazo crack.

    • Víctor Morales Dice:

      Hola Paco.

      Me alegro que te interese.

      Sin duda ayudar a los más desfavorecidos es lo mejor que podemos hacer por ellos, y por nosotros. Al final redunda en la mejoría de todos. Esto ya lo saben desde Rockefeller y Carnegie hasta Buffett.

      Un abrazo.

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